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La Coctelera

1. TEMA

Análisis a los factores que inciden en la calidad de la información que, sobre el tema de conflicto social y armado, producen los distintos periodistas que desempeñan sus labores en los diferentes medios de comunicación de la ciudad de Barrancabermeja (Santander).

2. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Partimos de la hipótesis de que la calidad de la información que, sobre el tema de conflicto social y armado, producen los distintos periodistas que desempeñan sus labores en los diferentes medios de comunicación de la ciudad de Barrancabermeja (Santander), carece en gran medida de todos los principios éticos del periodismo.

Lo anterior, en una ciudad como Barrancabermeja, no sólo es grave por la implicación en el ámbito profesional sino que adquiere un mayor impacto cuando estas informaciones matizadas y tendenciosas llegan a la opinión pública fracturándola aún más.

Hay que tener en cuenta que la ciudad de Barrancabermeja es aquejada desde hace varias décadas por un conflicto social y armado en el que todos los actores armados han tenido espacio, reclamando legitimidad en la zona por el amplio espectro de recursos económicos. Asimismo es una zona estratégica ya que esta región es valiosa para la siembra de cultivos ilícitos por parte de los actores armados al margen de la ley.

Las preguntas que nosotros pretendemos responder son: ¿porqué se está cubriendo el conflicto social y armado con esa precariedad? ¿Cuáles son las razones que explican que los periodistas estén llevando a cabo su oficio con cierta escasez ética?

La presente investigación tiene como punto de partida un taller que realizó Medios Para la Paz (MPP), dirigido a un grupo de periodistas que ejercen en el Magdalena Medio. Dicho taller tuvo como objetivo capacitar a los periodistas que ejercen en medios de comunicación de la región, ya sean de difusión local o nacional, para un mejoramiento en el quehacer del periodismo. Para garantizar y apreciar un avance en el grupo de periodistas, los organizadores del taller decidieron realizar una serie de pruebas en cuyos resultados se evidencia la carencia en ciertos aspectos de tipo ético, como lo es la escasez de fuentes en las informaciones, la falta de contraste de la información entregada por una fuente, un uso del lenguaje inapropiado, excesivo uso de fuentes oficiales.

4. JUSTIFICACIÓN

No es un secreto que, en el ejercicio del cubrimiento informativo del conflicto armado y social que vive el país, hay un sinnúmero de presiones las cuales, en unos casos dificultan y en otros imposibilitan, la labor de los periodistas. Por ello, es bien sabido que la primera víctima de una guerra es la verdad, y por ende los periodistas.

En la investigación PERIODISTAS, GUERRA Y TERRORISMO, realizada por la facultad de comunicación de la Universidad Sergio Arboleda, la docente e investigadora Diana Sofía Giraldo, para esclarecer las especulaciones sobre la relación del grupo subversivo con la prensa y los medios le pregunta a Andrés Paris, uno de los comandantes de las Farc: “Las Farc han sostenido históricamente que los medios de comunicación colombianos han sido enemigos de los procesos de paz. ¿Podría ampliarnos o explicar esa afirmación?”.
A su turno Andrés París responde:
“Esa verdad, que es absoluta, está determinada por la propia construcción del concepto de libertad de prensa en Colombia, a diferencia de un vecino muy cercano de los nortesantandereanos como Venezuela. Si hacemos un análisis comparativo, los principales medios de comunicación en Venezuela no pertenecen ni están adscritos a los partidos tradicionales, son independientes de ellos. En Colombia los principales medios de comunicación están adscritos a los principales partidos y los principales partidos son propiedad de los principales grupos económicos”.

Lo anterior explica porqué los medios de comunicación suelen ser dignos de ser presionados, tal como lo demuestra el último informe para Colombia de la Fundación Reporteros Sin Fronteras en el que se observa que la situcacion de la libertad de prensa en el país empeoró en 2002: murieron cinco periodistas y colaboradores de los medios de comunicación, cerca de sesenta fueron secuestrados, amenazados y agredidos, más de una veintena se vieron obligados a abandonar su región, e incluso el país, y se produjeron ocho atentados.

El mismo informe explica que este recrudecimiento al trato de los periodistas se debe a que el conflicto colombiano tiene numerosos protagonistas.
“Tanto si se trata del ejército como de los grupos paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), de las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), o del Ejército de Liberación Nacional (ELN), todos pretenden controlar la información”.

El informe es categórico en afirmar que, a estos protagonistas que atentan contra la libertad de prensa, se añaden también las presiones que ejercen algunos políticos acusados de corrupción o, incluso, de presuntas relaciones con el narcotráfico. Es el caso de Fabio Ortiz, director de la radio Riomar en Barranquilla, quien se vio obligado a abandonar la ciudad tras haber denunciado unos supuestos casos de desvío de fondos, por parte de la administración del departamento. Un desconocido le acusó de que “hablaba demasiado”. Otro caso es el de los periodistas que, durante la campaña electoral a la presidencia de la República, recibieron amenazas de muerte porque denunciaron la supuesta indulgencia de Alvaro Uribe Vélez con los traficantes de droga, en la época en que fue director de la Aeronáutica Civil, y posteriormente alcalde de Medellín.

En la investigación de la universidad Sergio Arboleda se le hace el mismo cuestionamiento a Simón Trinidad, hoy recluido en la cárcel de Cómbita. Trinidad es enfático en afirmar que “algunos medios no cumplen el papel de comunicar. Se han convertido, más bien, en un medio de desinformación. Desvían la información y la convierten en aparato de propaganda, al defender los intereses de sus propietarios, no están al servicio de los cambios que requiere la sociedad”.

Por tal razón, el oficio periodístico, por muy fiel que sea a la verdad, siempre estará atentando en contra de los intereses de algún actor en el conflicto. Por esta razón, los periodistas resultan siendo blanco de quien se vea perjudicado por esa verdad que ha sido revelada. Así lo explica Elizabeth Yarce Ospina, Periodista de la Universidad de Antioquía y redactora de la Unidad de Paz y Derechos Humanos del periódico El Colombiano (Medellín). “Siempre que ejercemos el oficio de periodistas promovemos la violencia –múltiples formas de violencia–, la intolerancia, la exclusión, la estigmatización, para mencionar unos pocos antivalores de la guerra o, en cambio, optamos por promover los derechos humanos, el entendimiento, la integración, la participación”, explica.

Ante esta situación, se hace indispensable elaborar una investigación cuyo fin sea develar los mecanismos por los cuales los periodistas vienen siendo intimidados por los actores armados.

Además, determinar los factores que inciden en la calidad de la información periodística en el cubrimiento del conflicto armado en el área de Barrancabermeja es un factor que debe ser necesario estudiar desde la academia, porque, como lo explica Javier Sandoval, docente de la facultad de Comunicación Social de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, las facultades de comunicación social están formando a sus estudiantes al margen de la realidad y este proyecto es una excusa para conocer una realidad del departamento y de Barrancabermeja que es considerado un sitio crítico en el cubrimiento del conflicto armado.
“Carlos Martínez señala que las facultades donde se preparan los periodistas están <> y existe una <> y sobre el pénsum dice: <>. Luis Emiro Millán insiste en la falta de contacto con la realidad en las escuelas de periodismo”.

1. Cuadernos de Comunicación vol.2. Acercamiento al periodismo en Santander por Javier Sandoval Montañez.

4. JUSTIFICACIÓN

No es un secreto que, en el ejercicio del cubrimiento informativo del conflicto armado y social que vive el país, hay un sinnúmero de presiones las cuales, en unos casos dificultan y en otros imposibilitan, la labor de los periodistas. Por ello, es bien sabido que la primera víctima de una guerra es la verdad, y por ende los periodistas.

En la investigación PERIODISTAS, GUERRA Y TERRORISMO, realizada por la facultad de comunicación de la Universidad Sergio Arboleda, la docente e investigadora Diana Sofía Giraldo, para esclarecer las especulaciones sobre la relación del grupo subversivo con la prensa y los medios le pregunta a Andrés Paris, uno de los comandantes de las Farc: “Las Farc han sostenido históricamente que los medios de comunicación colombianos han sido enemigos de los procesos de paz. ¿Podría ampliarnos o explicar esa afirmación?”.
A su turno Andrés París responde:
“Esa verdad, que es absoluta, está determinada por la propia construcción del concepto de libertad de prensa en Colombia, a diferencia de un vecino muy cercano de los nortesantandereanos como Venezuela. Si hacemos un análisis comparativo, los principales medios de comunicación en Venezuela no pertenecen ni están adscritos a los partidos tradicionales, son independientes de ellos. En Colombia los principales medios de comunicación están adscritos a los principales partidos y los principales partidos son propiedad de los principales grupos económicos”.

Lo anterior explica porqué los medios de comunicación suelen ser dignos de ser presionados, tal como lo demuestra el último informe para Colombia de la Fundación Reporteros Sin Fronteras en el que se observa que la situcacion de la libertad de prensa en el país empeoró en 2002: murieron cinco periodistas y colaboradores de los medios de comunicación, cerca de sesenta fueron secuestrados, amenazados y agredidos, más de una veintena se vieron obligados a abandonar su región, e incluso el país, y se produjeron ocho atentados.

El mismo informe explica que este recrudecimiento al trato de los periodistas se debe a que el conflicto colombiano tiene numerosos protagonistas.
“Tanto si se trata del ejército como de los grupos paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), de las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), o del Ejército de Liberación Nacional (ELN), todos pretenden controlar la información”.

El informe es categórico en afirmar que, a estos protagonistas que atentan contra la libertad de prensa, se añaden también las presiones que ejercen algunos políticos acusados de corrupción o, incluso, de presuntas relaciones con el narcotráfico. Es el caso de Fabio Ortiz, director de la radio Riomar en Barranquilla, quien se vio obligado a abandonar la ciudad tras haber denunciado unos supuestos casos de desvío de fondos, por parte de la administración del departamento. Un desconocido le acusó de que “hablaba demasiado”. Otro caso es el de los periodistas que, durante la campaña electoral a la presidencia de la República, recibieron amenazas de muerte porque denunciaron la supuesta indulgencia de Alvaro Uribe Vélez con los traficantes de droga, en la época en que fue director de la Aeronáutica Civil, y posteriormente alcalde de Medellín.

En la investigación de la universidad Sergio Arboleda se le hace el mismo cuestionamiento a Simón Trinidad, hoy recluido en la cárcel de Cómbita. Trinidad es enfático en afirmar que “algunos medios no cumplen el papel de comunicar. Se han convertido, más bien, en un medio de desinformación. Desvían la información y la convierten en aparato de propaganda, al defender los intereses de sus propietarios, no están al servicio de los cambios que requiere la sociedad”.

Por tal razón, el oficio periodístico, por muy fiel que sea a la verdad, siempre estará atentando en contra de los intereses de algún actor en el conflicto. Por esta razón, los periodistas resultan siendo blanco de quien se vea perjudicado por esa verdad que ha sido revelada. Así lo explica Elizabeth Yarce Ospina, Periodista de la Universidad de Antioquía y redactora de la Unidad de Paz y Derechos Humanos del periódico El Colombiano (Medellín). “Siempre que ejercemos el oficio de periodistas promovemos la violencia –múltiples formas de violencia–, la intolerancia, la exclusión, la estigmatización, para mencionar unos pocos antivalores de la guerra o, en cambio, optamos por promover los derechos humanos, el entendimiento, la integración, la participación”, explica.

Ante esta situación, se hace indispensable elaborar una investigación cuyo fin sea develar los mecanismos por los cuales los periodistas vienen siendo intimidados por los actores armados.

Además, determinar los factores que inciden en la calidad de la información periodística en el cubrimiento del conflicto armado en el área de Barrancabermeja es un factor que debe ser necesario estudiar desde la academia, porque, como lo explica Javier Sandoval, docente de la facultad de Comunicación Social de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, las facultades de comunicación social están formando a sus estudiantes al margen de la realidad y este proyecto es una excusa para conocer una realidad del departamento y de Barrancabermeja que es considerado un sitio crítico en el cubrimiento del conflicto armado.
“Carlos Martínez señala que las facultades donde se preparan los periodistas están <> y existe una <> y sobre el pénsum dice: <>. Luis Emiro Millán insiste en la falta de contacto con la realidad en las escuelas de periodismo”.

1. Cuadernos de Comunicación vol.2. Acercamiento al periodismo en Santander por Javier Sandoval Montañez.

5. OBJETIVOS

5.1 OBJETIVO GENERAL

Identificar y analizar cómo se presentan factores que afectan la calidad de la información y el quehacer periodístico en los periodistas de los distintos medios de comunicación presentes en la ciudad de Barrancabermeja.

5.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS

5.2.1. Determinar la rutina de trabajo de los comunicadores para dilucidar los distintos factores que inciden en la calidad de la información.

5.2.2. Evaluar que tanto influyen, directa o indirectamente los distintos actores armados en el proceso de construcción de la información.

5.2.3. Revelar los mecanismos que utilizan los distintos actores en el conflicto colombiano para que la calidad de la información se afecte, ya sea atentando contra los principios y compromisos sociales y éticos de la profesión o, por el contrario, de manera responsable y coherente con los mismos.

5.2.4. Analizar, hasta donde nos sea posible, aspectos de la vida familiar de los comunicadores para determinar en qué grado estos factores de tipo personal pueden ser determinantes para que la labor periodística se vea perjudicada.

5.2.5. Elaborar un documento cuyo fin será servir de manual para los periodistas que cubren el conflicto armado y social. La intención de este documento es exponer los problemas del cubrimiento informativo en Barrancabermeja y al mismo tiempo incluir recomendaciones de periodistas y académicos expertos en el tema de cubrimiento de conflictos para brindar una solución al problema.

5.2.6. Establecer un paralelo entre la realidad del periodista y la teoría periodística.

6.0. TRABAJO DE CAMPO

6.1 Impresiones primera visita

La presente es una serie de conclusiones de la primera visita a la ciudad en la que pudimos establecer, por medio de una serie de entrevistas con diez de los 27 periodistas que son objeto de nuestro estudio. La gran mayoría de las conclusiones son frases dichas por los mismos periodistas, mostrando así su percepción acerca del fenómeno de cubrimiento informativo.

6.1.1 Es más la información que no se publica, que la que se publica.
6.1.2 Analizar, hasta donde nos sea posible, aspectos de la vida familiar de los comunicadores para determinar en qué grado estos factores de tipo personal pueden ser determinantes para que la labor periodística se vea perjudicada.
6.1.3 Analizar, hasta donde nos sea posible, aspectos de la vida familiar de los comunicadores para determinar en qué grado estos factores de tipo personal pueden ser determinantes para que la labor periodística se vea perjudicada.
6.1.4 El discurso teórico del periodismo se queda corto siempre que se enfrenta a la realidad.
6.1.5 “La mayor fuente de consulta es el Defensor del Pueblo por ser un ente muy imparcial”.
6.1.6 Para medir la censura hay que recopilar la información censurada y publicarla.
6.1.7 La televisión de parabólica ha permitido noticieros para comunas especiales. Hay más tiempo para la información y se trata mejor.
6.1.8 Los dueños de la ciudad (actores armados) te ven para calificar tu trabajo y amenazarte o felicitarte, según sea el caso.
6.1.9 Los periodistas entregan a sus fuentes la responsabilidad de contar los hechos para evitar comprometerse.
6.1.10 “Si eres amigo de la guerrilla los paracos te joden y viceversa”.
6.1.11 La información es manejada y manipulada por los directores de los medios de comunicación.
6.1.12 Amenazan por profundizar en la identidad de los muertos.
6.1.13 “Las fuentes de información de los paracos o la guerrilla estigmatizan a los periodistas al seleccionarlos directamente para que cubran sus actividades o sus noticias”.
6.1.14 Los mismos directores de los medios afectan ideológicamente a los periodistas ya que solo unos periodistas están autorizados para cubrir determinadas fuentes.
6.1.15 Las personas que dictan el diplomado no conocen la realidad diaria que tiene que afrontar los periodistas de la región”.
6.1.16 Por denunciar se puede ser asesinado.

Entrevistas
6.2
El Magdalena Medio santandereano es reconocida como una zona que desde el año 1998 ha presentado un incremento en el recrudecimiento del conflicto armado a causa de la llegada de las AUC. ¿Piensa usted que ese recrudecimiento se hace evidente en los medios de comunicación?
Hay que tener en cuanta una cosa: en todo conflicto son más las historias que no se publican que las que se publican. Porque usted como periodista no puede salir a contar todo lo que ve, es complicado. En muchos casos porque no hay pruebas que demuestren el hecho y en otros porque, así se tengan pruebas no se pueden contar las cosas ya que irremediablemente usted estará tocando los intereses particulares de alguien y ese alguien lo más probable es que lo mande a amenazar y con eso tengo para quedarme callado. Es más si usted quiere saber cuanta censura hay lo que debe hacer es publicar todo el material que no se ha publicado, que se ha censurado, para que se de cuanta de los niveles de censura tan grandes que hay aquí.
Y como le decía: eso sucede en todo conflicto. En todos los conflictos lo primero que quieren es controlar es las partes que están disputando el poder, es la información y los medios no se quedan por fuera de eso. Y cuando hablo de controlar no es solo emitir lo que les conviene, sino también omitir lo que no les conviene y para lograr esos objetivos los actores armados han demostrado que pueden llegar muy lejos, incluso hasta matar.
Esa es quizás una razón por la que yo veo que el conflicto, así sea el mismo en todo el país, tiene unas dimensiones sociales, políticas y económicas totalmente distintas. Es que en Colombia el conflicto no se ve. Se ve pero donde se sufre, acá en Barranca o en el Sur de Bolívar, pero ¿usted cree que a Bogotá le importa lo que pasa acá? Por su puesto que no.

¿En cuanto a la libertad de expresión, cuál es la situación actual para los periodistas de la región?
Grave. Aquí por opinar o denunciar un hecho puedes ser asesinado. Esa estigmatización de la que le hablaba para cubrir las fuentes del conflicto armado ha llevado a que muchos compañeros hagan señalamientos entre ellos mismos. En realidad una cosa es decir como deben hacer las cosas, que creo eso todos los periodistas de la región lo debemos saber, y otra muy diferente es hacerlas de uno u otro modo porque sino te matan.

Hay una evidente sectorización o polarización de algunos medios locales ¿Por qué cree usted que se está presentando ese fenómeno, si se supone que los medios de comunicación deben siempre mantener una posición neutral?
Lo que pasa acá es que hay medios que responden a intereses particulares de organizaciones no gubernamentales o de instituciones estatales, y los hace casarse con una política o con una ideología. Puede que ser imparcial sea un principio fundamental del periodismo, lo que pasa es que la naturaleza de la empresa para la que trabaja el medio es darle ‘palo’ con la información que se emite en ese medio, a los opositores ideólogos o políticos. Entonces ahí qué se puede hacer.

Por qué cree usted que el Defensor del Pueblo ha desplazado a las autoridades oficiales (Alcalde, Policía, Ejército, Fiscalía) en la lista de fuentes más consultadas, cuando el común denominador en le resto del país es que se consulte primero a las fuentes oficiales.
Yo creo que no es que no se estén consultado estas fuentes. Lo que pasa es que se consultas para hechos de orden público de menor trascendencia. Cuando son hechos que pertenecen al conflicto armado lo mejor es buscar una fuente calificada de verdad y acá ni siquiera el alcalde puede colgarse el título de persona calificada, porque él está enredado con los interese de la gente torcida de Barranca. Entonces lo mejor es buscar a una persona como el Defensor del Pueblo que tiene una mirada muy limpia de la situación.

¿Cómo explica usted que en Barranca hay más medios de comunicación de contenido periodístico y de opinión que la misma Bogotá que sobre pasa en unas 20 ó 30 veces el número de habitantes que tiene Barranca?
Yo no miraría ese fenómeno con preocupación. Gracias a esa variada oferta informativa la ciudadanía puede sentirse de verdad informada. El peligro de eso es que sean los actores armados los que lleguen a controlar o a ejercer en esos medios. Ahora, cada ciudadano puede verse más representado en los medios porque su barrio, la tienda donde compra la carne y la leche, incluso hasta su misma casa es protagonista en esos medios. Eso la hace Caracol ó RCN. Estos medios brindan más cercanía a la sociedad.

¿Para el cubrimiento de la información de orden público actúan como gremio, es decir, se desplazan al lugar de la noticia en compañía de otros periodistas?
En realidad no estoy hablando por el medio en el que yo actualmente trabajo, pero en realidad es que en la mayoría de los medios de comunicación de Barranca, la información es manejada y manipulada por los directores de los medios. Yo le digo esto porque son ellos mismos quienes distribuyen las fuentes de información ya sea ‘paracos’ o guerrilla. Ellos escogen a su criterio, en la mayoría de los casos, por presiones o conveniencias del director, quién cubre a paracos y quién cubre a guerrilla. El problema aquí es que con esas designaciones se está estigmatizando a los periodistas.
Es decir, aquí las vainas se hacen como los factores del conflicto armado, llámense guerrilla o paramilitares, les guste o les convenga, o de lo contrario empiezas a ser señalado. Eso en el mejor de los casos. Entonces el problema de fondo es que el periodista puede saber, y lo sabe, está renunciando a la ética periodística. Claro, una cosa dicen los manuales o los libros de periodismo y otra, es la situación que se vive aquí para ejercer la profesión.

¿Cuál es el principal problema que tiene los periodistas de Barrancabermeja para desempeñar su oficio?
Son muchos. Empezando por los salarios que no alcanzan a cubrir las expectativas salariales dignas para trabajar tranquilo, entonces al periodista le toca rebuscarse en prensa radio y televisión que es el ‘bum’ ahora, con esto de los canales comunitarios. Y el más importante sin duda es la seguridad, ya que Barranca está dividida en dos bandos que son los ‘paracos’ y la guerrilla. Y tal parece lo mismo sucedió con los periodistas. Parece que unos están con los unos y otros con los otros. El problema como le dije es ético porque la obligación de l periodista es presentar la información más completa y neutral posible y ante esta situación es prácticamente imposible.